La casa fue el hogar de Fortunato y Gertrudis, quienes criaron allí a sus trece hijos e hijas y mantuvieron una tradición de hospitalidad que trascendió el ámbito familiar. A lo largo de los años, la casona recibió a viajeros que recorrían la región, convirtiéndose en un lugar de encuentro y resguardo en una zona atravesada por caminos, historias y vínculos comunitarios.
Ese legado de puertas abiertas continúa formando parte de la identidad del espacio. La propuesta gastronómica recupera sabores característicos de la cocina local y encuentra en las recetas tradicionales una manera de expresar la cultura y las costumbres del Valle de Uco. Cada preparación dialoga con la historia de la casa y con una forma de entender la hospitalidad que ha acompañado a generaciones de familias mendocinas.
Entre galerías, patios y paisajes que reflejan la esencia rural de San Carlos, La Gertrudis mantiene vivo un patrimonio construido a partir de la memoria familiar, la tradición y el encuentro, integrando historia, gastronomía e identidad en un mismo espacio.
Sabado, Domingos y Lunes de 12 a 17hs