El recorrido ofrece una aproximación a las labores que acompañan el día a día de la finca, donde la producción agrícola convive con la presencia de animales de granja. Gallinas, conejos y cerdos forman parte de una experiencia especialmente valorada por las familias, que encuentran en el contacto con los animales una oportunidad para conocer de cerca aspectos fundamentales de la vida en el campo.
La gastronomía ocupa un lugar central dentro de la propuesta. En un amplio quincho con capacidad para recibir grupos numerosos, se ofrecen almuerzos, meriendas o cenas, que incluyen fiambres caseros como jamón crudo y salames, además de un plato típico ucraniano: los varenikes, una pasta rellena con puré de papas y ricota, acompañada de cebollas y daditos de panceta frita. También se preparan lechones asados en horno a leña.
De postre, sirven frutas en almíbar elaboradas con su propia producción. Todo esto se acompaña con jugos caseros y otros productos artesanales.
El patio y los espacios verdes invitan a recorrer el paisaje con tranquilidad, acompañando momentos de descanso, reuniones y celebraciones. Entre viñas, frutales y costumbres heredadas, la finca propone una experiencia que integra naturaleza, producción y vida familiar, poniendo en valor una forma de habitar el territorio profundamente ligada a la identidad rural mendocina.
Atención al Público:
Lunes a domingo a partir de las 11hs.