Organizado por el Gobierno de Mendoza, siguen los encuentros con referentes de cada una de estas disciplinas, inspirados en la literatura.

Se desarrollan desde el Espacio de Fotografía Máximo Arias, en modalidad virtual, vía Zoom y con inscripción previa a través del sitio www.cultura.mendoza.gov.ar. Cuenta con la co-organización del Grupo Apio (Asociación de Periodistas Independientes del Oeste).

Fotocansías (fotografía, canto y poesías) es un ciclo de tres jornadas, en homenaje a tres de los grandes poetas latinoamericanos: Mario Benedetti, Armando Tejada Gómez y Pablo Neruda. Este viernes 23, a las 19.30, el homenajeado será el hijo de una mujer huarpe, Armando Tejada Gómez, quien se convirtió en uno de los más grandes poetas del continente.

Esta cita cuenta con Ana Clara Pronoto y Delfo Rodríguez, como anfitriones. “El poeta de los pueblos” será homenajeado con las fotografías Carlos Púrpura Pistarelli, fotógrafo y documentalista y los textos de Silvia Morales, profesora enseñanza básica. Además, participarán Paula Tejada, hija del escritor y grandes referentes de la música cuyana, como Sandra Amaya; Sebastián Garay y el grupo Chapeca.

Homenaje a Armando Tejada Gómez

Armando Tejada Gómez nació en nuestra provincia, el 21 de abril de 1929 y falleció en Buenos Aires, el 3 de noviembre de 1992. Fue poeta, letrista, escritor y locutor, muy relacionado con la música folklórica. Entre sus obras más reconocidas se encuentra Canción con todos, que se ha convertido en un himno de América Latina.

Su familia, de descendencia huarpe, estaba compuesta por trabajadores rurales de muy escasos recursos. Fue el anteúltimo de 24 hermanos. Quedó huérfano de padre a los cuatro años, por lo que Armando tuvo que ser criado por su tía, quien le enseñó a leer. Prácticamente no fue a la escuela y comenzó a trabajar a los 6 años, como canillita y luego lustrabotas.

A los quince años se compró un ejemplar del Martín Fierro, que le despertó la pasión por la lectura y la poesía. Simultáneamente, se despertó en él la inquietud por las injusticias sociales, volviéndose un activista político.

En 1950, empezó a trabajar como locutor en LV10 Radio de Cuyo, que alternó con su trabajo como obrero de la construcción. Comenzó a componer canciones junto a Oscar Matus, esposo de Mercedes Sosa, en lo que sería una larga sociedad y con quien escribiría canciones como Los hombres del río, Coplera del viento, Tropero padre, entre muchas otras.

En 1954, obtuvo el segundo premio en el V Concurso Literario Municipal de Mendoza, por su primer libro de poemas Pachamama: poemas de la tierra y el origen, dedicado a su madre e inspirado en la cultura huarpe de sus ancestros.

Fue perseguido en la última etapa del gobierno peronista (1946-1955). Tejada Gómez se oponía a las tendencias autoritarias del peronismo y, si bien admiraba a Eva Perón, se había negado a aceptar la orden de usar luto al momento de su muerte, en 1952. En 1954, debido a un reportaje que le realizó al pintor Juan Carlos Castagnino, que había vuelto de China, inmersa en su revolución comunista, Tejada fue sumariado y despedido de la radio, prohibiéndosele seguir trabajando como locutor. Simultáneamente, se prohibió mencionar su nombre cuando se emitían sus canciones.

En 1955, escribió su segundo libro Tonadas de la piel. El libro ganó un concurso organizado por Gildo D’Accurzio, un esforzado imprentero mendocino, obteniendo como premio la edición. El libro fue prologado por el poeta salteño, Jaime Dávalos.

Oscar Matus, Armando Tejada Gómez y Mercedes Sosa formaron un decisivo trío artístico, que llevó a crear el Movimiento del Nuevo Cancionero, en 1963, en el marco del “boom del folklore”.

En 1962, Mercedes Sosa grabó su primer álbum, La voz de la zafra, incluyendo ocho canciones de Tejada Gómez y Matus. El álbum buscaba consolidar el respaldo popular que el canto de Mercedes Sosa estaba cosechando en sus presentaciones públicas y, a la vez, anticipaba una línea estética-cultural, que sería expresamente formulada al año siguiente, con el lanzamiento del Movimiento del Nuevo Cancionero y que sería sintetizada con el título de su segundo álbum, Canciones con fundamento (1965), compuesto -al igual que el primero-, con base en las canciones de Tejada Gómez y Matus.