Inspirado por su profundo vínculo con el país, Dieter Meier fundó Ojo de Agua con un propósito claro: crear vinos que expresen la auténtica pureza del terroir argentino y, al mismo tiempo, reflejen su personalidad audaz y vibrante. Cada botella es un tributo a la tierra, al oficio y al espíritu de exploración que impulsa todo lo que hacemos.
Visitas y degustaciones.
Almuerzos.